10/20/2009

Marianita, Marianita...

Mariana Llora, Mariana grita.
Mariana se tapa la cara, no quiere escuchar, tampoco quiere ver.
Mariana desbes ser fuerte y atiendelos.

Todo comenzó demasaido pronto, así deber ser, porque nunca se está preparado para las desgracias. Ella tiene a una madre que ha sufrido y sigue en esas. Violada por su papá, trabajando duro y pasando necesiades ha venido criando a AMriana y a Clara su otra hija, la menor.

Mariana no tiene papá. Nunca lo ha tenido y parece no necesitarlo. Sin embargo alguien que pudiera ser su abuelo, se obsesionó con sus negros cabellos y suave piel. Mariana a penas tiene 12 y es pretendida por un tipo de 43 que le regala caramelos y habla mucho con su mamá que llora, ella los ve desde el cuarto pequeño donde de Clarita lleva semanas enferma.

Al final de unos días Mariana es llamada por su mamá que sólo le pide que se vista rápido que se va. Ella no entiende mucho pero aquel hombre horroso la beso en la boca y la molestó con su bigote y por instinto comenzó a llorar. Su mamá cayó destruída imitando la escena de Judas. La señora vendió a su pequeña para obtener dinero para rescatarle la vida a Clarita.

No se acababan los 12 de Mariana cuando ya su primer hijo nacia, milagrosamente fue capáz de superar el parto y de dar a luz. Ahora ella es mamá y además mujer de un viejo borracho que la golpea y viola todas las noches. Además de esto la humilla, la orina y le grita cosas como que la va a dejar botada pues ya no está cerradita como antes, ¡Vaya que es un bastardo!

La mamá de Mariana ahora sólo puede ver desde lejos, pues esa niña torturada ya no es su pequeña, ahora es del carajo que le dio unos centavos.

A Mariana le robaron su inocencia, le quitaron su infancia y la oscuridad pasó y borró su sonrisa.

La historia triste continuó, nadie hizo nada y mientras todas las niñas planificaban sus quince años mariana a punto de cumplir la misma edad sólo se preocupaba por dar a luz a su segundo pequeño. El tínel no tenía fin, los hijos que bendecían la vida de Mariana eran un milagro nacido de la mierda, de la maldición.

El ilustre que la compró y mató a la vez, ya ni la visitaba, tenía una nueva pareja de 17 años. Pasó algo de tiempo y Mariana conoció la droga, conoció sus placeres, conoció la libertad de volar, de no escuchar nada, de no sentir y se fue sumergiendo en el vicio.

Mariana al ver que su historia podía repetirse, raptó a su hermanita, cargó a sus dos hijos y se fugó de aquel cacerío, llegó hasta la ciudad para ser indigentes todo, le dio a Clara un poco de su droga mágica para que se olvidara del hambre.

Pasaron meses debajo de un puente, ella conoció la prostitución y se fue ahí. No sufría por su magía, ganaba dinero y le alcanzaba para con 16 años ser la jefa de hogar.


Una noche llega de madrugada como de costumbre y escucha el llanto de sus dos pequeños, corre rápido a ver que pasa y los ve llenos de sangre, mira bien y Clara no tenía sesos. La mataron para quitarle los ahorros que los polvos de ella dejaban.

Mariana se cae y llora.
Mariana se tapa la cara y grita.
Mariana se arranca los cabellos
Mariana se droga
Mariana no quiere escuchar a sus hijos gritar


Mariana se mete una sobredosis, Mariana Muere combulsionando.

Al amanecer, hay dos niños de 1 y 3 años llorando llenos de Sangre, una niña de 14 con más de tres disparos en la cabeza y una niña de 16 años, con los ojos abiertos, las lágrimas secas en la cara, droga cerca de ella y un cuerpo frio.

No fue fácil su vida, nadie entiende porque tantas cosas juntas. ¿Qué pasará ahora con sus hijos?





Roberto Quintero.
Otrebor.